Técnicas teatrales aplicadas a la enseñanza de la pronunciación
La pronunciación es aquello que mejor define a una lengua, una comunidad o un individuo: “dime cómo hablas y te diré quien eres”. Es el pentagrama de una lengua. Contiene las notas musicales (los sonidos), que se agrupan y contagian haciendo fraseos musicales (grupos fónicos) en compases y tiempos más o menos definidos (ritmo),con pausas y silencios (pausas y silencios) que sirven de realce a la melodía (entonación). Todo ello interpretado adagio, moderato o alegro (velocidad) piano, forte o mezzo piano (intensidad y acento) dependiendo del matiz que queramos imprimir y el estado de ánimo que transmitir.
Lo más importante para ser un buen intérprete de una pieza musical es escuchar buena música y muy variada para educar el oído. Después dedicar mucho tiempo a ensayar imitando buenos modelos y, por último, componer tus propias medolías sin temor a equivocarte. Eso sí, siempre habrá algo de ti y tu identidad en todo lo que hagas. La pronunciación es nuestra firma sonora.
Después de todos estos elogios sobre la pronunciación: ¿Por qué los profesores siguen enseñando tan poca pronunciación en sus clases de español? ¿Por qué los alumnos no la solicitan con mayor frecuencia? ¿cómo podemos enseñar pronunciación sin recurrir a los ejercicios de escucha y repite sin contextualizar?
De todo ello trataba la conferencia que Antonio Orta, nuestro director del departamento de formación de profesores, ofreció en el último Encuentro práctico de profesores en Würzburg organizado por International House Barcelona y la editorial Difusión: “Técnicas teatrales aplicadas a la enseñanza de la pronunciación”. Un encuentro al que asistieron más de 200 profesores de español, nativos y no nativos, no sólo de Alemania sino de otras muchas partes del mundo.
Si deseas escuchar una entrevista sobre dicha conferencia pincha aquí.
RSS de las entradas 





